Más de 800 jóvenes adventistas toman las calles de Puerto Rico con un mensaje de esperanza durante el Global Youth Day
- Pr. Carlos Martínez

- hace 15 horas
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El 21 de marzo, jóvenes de toda la isla se unieron a la celebración del Global Youth Day, una iniciativa mundial que invita a la juventud adventista a vivir su fe de manera activa, práctica y visible en sus comunidades.

Bajo este lema, más de 800 jóvenes se lanzaron a las calles en toda la Asociación Adventista del Este, proclamando la importancia de entregar la vida a Jesús, con la convicción de que Su venida está cerca. La jornada no solo representó una movilización masiva, sino también una expresión viva de fe, servicio y esperanza. Toda la Asociación “se vistió de gala” al ser escenario de este poderoso movimiento misionero.

Durante el día, cientos de jóvenes en Puerto Rico participaron en una jornada que combinó programación espiritual en sus iglesias —como el tradicional Sábado Joven— con múltiples iniciativas de servicio comunitario. A través de actos de compasión, evangelismo y acompañamiento, llevaron un mensaje centrado en Jesús a quienes más lo necesitaban.

En la Asociación Adventista del Este, el movimiento fue especialmente notable. El Departamento de Comunicaciones recibió, a través de WhatsApp, cientos de fotos y videos que evidencian el compromiso de una generación dispuesta a servir. Las imágenes capturaban momentos de oración, servicio y testimonio en diversos escenarios, desde templos hasta comunidades vulnerables.

Entre las iniciativas destacadas, se reportó un bautismo en la iglesia First English, acompañado de la visita de jóvenes a nuevos amigos de la fe. En Cidra Pueblo, se reconoció la labor de la juventud, mientras que en San Lorenzo Pueblo se distribuyeron artículos de primera necesidad a personas sin hogar. Asimismo, la iglesia de La Gloria realizó actos de compasión dirigidos a sus propios miembros.

En Riverview, jóvenes y conquistadores impactaron conjuntamente su comunidad. En Las Vegas de Cayey, un grupo permaneció en oración intercesora mientras otros salían a cantar y ministrar en la comunidad. En Patillas, varias iniciativas incluyeron la entrega de artículos a hogares de envejecientes, un serví-carro de oración en Guardarraya y visitas a centros de adultos mayores.

La creatividad también fue evidente en Humacao, donde jóvenes de distintas iglesias se reunieron en el balneario para compartir esperanza mediante actividades recreativas, entre ellas la distribución de helados de coco y parcha. De igual forma, en Fajardo, las iglesias de Ceiba, Monte Brisas y Ceiba Norte llevaron a cabo actividades bajo el lema “Comunión en Acción” en la comunidad de Villa Clarita. En estas iniciativas también se contó con la presencia del Pr. Bernaldino Arocho, director de jóvenes de la Asociación, quien acompañó y respaldó el trabajo de la juventud en el campo.

En Caguas, la iglesia La Esperanza organizó visitas al hogar de envejecientes “Arruguitas Doradas”. Más adelante, las iglesias de San Lorenzo, Caguas I y San Antonio (Caguas) se unieron para una jornada misionera en El Morro, que incluyó dinámicas, la entrega de literatura y una emotiva despedida del sábado.

Los jóvenes de Trujillo Alto y Las Piedras también dijeron presente mediante visitas a asilos, llevando alegría, música y compañía. En Pueblo Nuevo, el enfoque fue en torno a un hogar de niños, mientras que en Las Virtudes, aventureros y conquistadores distribuyeron invitaciones para Semana Santa y para la revista Prioridades.

Por su parte, el equipo misionero de Mucarabones impactó comunidades y cuarteles de policía mediante la distribución de más de 70 compras de alimentos. Asimismo, en Río Piedras, la jornada incluyó Escuela Sabática, culto divino, salida misionera, despedida de sábado y actividades de confraternización.

En medio de esta movilización, el Pr. Carlos Martínez, director de comunicaciones, también fue testigo directo del impacto de esta jornada. Tras participar en un poderoso Sábado Joven celebrado en la iglesia de Buena Vista en Cayey, se unió posteriormente a la iglesia de Hato Rey, donde alrededor de 75 jóvenes, provenientes de diversas congregaciones de los distritos de Río Piedras y Hato Rey, se movilizaron para impactar dos residenciales. Allí, mediante la distribución de literatura cristiana y de comida caliente, llevaron un mensaje tangible de amor, esperanza y servicio.

Posteriormente, un grupo de jóvenes se trasladó al parque de pelota de la Academia Metropolitana, donde participó en un sunset organizado por la iglesia de Río Piedras. La programación fue dirigida por jóvenes del PCM (FADU – Federación Adventista de Universitarios), lo que destacó el liderazgo juvenil tanto en la adoración como en el cierre espiritual de la jornada.
Entre las experiencias compartidas, destacó el testimonio de la directora de jóvenes de Maranatha Cayey, quien, luego de liderar la distribución de alimentos a familias necesitadas, afirmó que continúan sirviendo con el propósito de honrar y glorificar a Dios.
El Global Youth Day reafirma que la juventud adventista no solo proclama un mensaje, sino que también lo vive. A través del servicio desinteresado, estos jóvenes continúan cumpliendo la misión de llevar esperanza, restauración y el amor de Cristo a cada rincón de Puerto Rico.


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