Juventud, Fe Y Deporte se Unen en Gran Final del Torneo de Volibol de la Asociación Adventista del Este
- Pr. Carlos Martínez

- 17hs
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El deporte, la competencia saludable y los valores cristianos estuvieron presentes el sábado 16 de mayo en la final del Torneo de Volleyball organizado por el Departamento de Jóvenes de la Asociación Adventista del Este. Esta iniciativa reunió a jóvenes de diversas iglesias y distritos en un entorno de compañerismo, recreación y fortalecimiento espiritual.

La jornada deportiva, coordinada por el director de jóvenes, pastor Bernardino Arocho, funcionó como un espacio de integración en el que equipos de distintas congregaciones demostraron talento, disciplina y espíritu deportivo. Participaron las iglesias y distritos de Campo Rico, Luquillo, Metrópolis, Hillside, Bayamón, Río Grande, Villa Carolina y Cayey.
El evento reflejó el compromiso de la Iglesia Adventista con el desarrollo integral de la juventud, al promover actividades que fomentan estilos de vida saludables, relaciones positivas y principios cristianos en un entorno seguro y constructivo.

Durante los encuentros finales, el equipo de Río Grande se enfrentó a Luquillo por el campeonato, mientras Cayey y Bayamón disputaron el tercer lugar. Tras partidos intensos que demostraron entusiasmo, dedicación y trabajo en equipo, Cayey obtuvo el tercer lugar, Luquillo el segundo puesto y Río Grande se coronó campeón del torneo.
El pastor Arocho destacó la importancia de estas iniciativas para la juventud adventista, señalando que constituyen una herramienta fundamental para mantener a los jóvenes involucrados en espacios positivos que refuercen sus valores y los aparten de influencias negativas.
“Estas actividades son necesarias porque permiten que nuestros jóvenes participen en ambientes saludables, desarrollen amistades positivas y permanezcan enfocados en principios que contribuyan a su crecimiento integral”, expresó.

El Departamento de Jóvenes de la Asociación Adventista del Este reafirma su misión de impactar a las nuevas generaciones mediante programas que integran la fe, la recreación y el servicio. La iglesia continúa creando espacios donde la juventud puede crecer, compartir y desarrollar sus talentos para la honra de Dios.


