Más de 120 nuevos obreros completan la Certificación en Predicación y Evangelismo en Puerto Rico
- Pr. Carlos Martínez

- hace 21 horas
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El sábado 4 de abril terminó la Certificación en Predicación y Evangelismo, una iniciativa de la Iglesia Adventista del Séptimo Día para proclamar el evangelio y preparar a hombres y mujeres para el regreso de Cristo. El pastor Eric Ríos dirigió el programa junto al pastor Tony Sandoval, y Antillean University brindó el aval académico.

El programa se desarrolló entre enero y abril de 2026, con 12 sesiones consecutivas a las 7:00 a.m., lo que demostró el compromiso de los participantes. Cada encuentro ofreció formación espiritual y práctica ministerial, brindando herramientas para predicar y fortalecer su vocación de servicio.

Más de 200 laicos participaron en la capacitación, lo que refleja un interés creciente por la labor evangelizadora. De estos, más de 120 completaron la certificación y avanzaron en su preparación como discípulos comprometidos a compartir el mensaje de salvación en sus comunidades.

Durante la ceremonia de clausura, el pastor Eric Ríos hizo un llamado directo a los graduados, animándolos a comprometerse con la misión y proponiendo como meta que cada uno evangelice y guíe al bautismo a al menos tres personas. Este desafío resalta la importancia de la acción misionera y refleja el modelo bíblico de discipulado multiplicador que distingue el trabajo de la iglesia.

La certificación fue posible gracias al trabajo conjunto de la Asociación Puertorriqueña del Este, coordinada por el pastor Tony Sandoval, con el apoyo del Departamento de Ministerios Personales y el respaldo académico de Antillean University. Esta colaboración demuestra el compromiso de la iglesia con la formación continua de sus miembros para cumplir su misión global.

Este evento representa más que una graduación; es un envío misionero. Los graduados reciben no solo un reconocimiento académico, sino también la responsabilidad de ser agentes de esperanza en un mundo que necesita escuchar el mensaje de redención. Con convicción, preparación y un propósito claro, esta nueva generación está lista para impactar vidas, fortalecer comunidades de fe y avanzar en el cumplimiento de la gran comisión.


